¡Kenny, cállate la boca! ¡No tienes pruebas! El grito de Horacio retumbó en toda La Casa.
Los vasos temblaron. Celinee se llevó las manos a la cabeza. Kenny no retrocedió.
Con el dedo índice apuntando directamente al pecho del actor, soltó la bomba que nadie esperaba. Dijo que Horacio y Josh tenían un pacto secreto para eliminar a los débiles. La casa estalló.
No fue una discusión normal. Fue un caos total. Yordan intentó separarlos, pero Fabio lo detuvo.
Quería ver sangre. Todo empezó horas antes, cuando Kenny encontró notas extrañas bajo la cama de Josh. Eran estrategias.
Nombres tachados. El de Kenny estaba en rojo. Se sintió traicionado.
Corrió a buscar a Caeli, pero ella estaba con Stefano. Nadie le creyó al principio. Pensaron que era paranoia.
Pero Kenny insistió. Reunió a todos en la sala. Mostró los papeles.
Horacio palideció. Josh bajó la mirada. La tensión era insoportable.
Curvy Zelma lloraba en silencio. El Divo observaba todo con frialdad. Kenny acusó a Horacio de usar su carisma para manipular a Josh.
De jugar sucio mientras predicaba lealtad. Horacio negó todo, pero su voz temblaba. Josh no dijo nada.
Ese silencio fue la confesión más grande. Me parece triste ver cómo la desconfianza destruye amistades. Kenny arriesgó su posición por la verdad.
Horacio perdió su máscara. En este juego, la lealtad vale menos que el dinero. Duele ver a padres como Kenny luchando contra poderosos como Horacio.
Solo quiere ganar para sus hijas. Eso lo hace humano. Horacio juega a ser estrella.
Kenny juega a sobrevivir. ¿Quién ganará? Sigue la página y comenta parte 2.
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